Lee el envase real
Comprueba tipo de fecha, ingredientes e instrucciones. El consumo preferente indica calidad esperada, no una prueba de seguridad. La duración varía; respeta caducidad e indicaciones sanitarias.
Mantén el té diario seco y sin olores
Cierra el envase y sigue sus instrucciones. Evita humedad, olores, calor y luz directa. Refrigerar no sirve para todo; un manejo incorrecto introduce condensación y olores.
Envejecer no rescata té deteriorado
Algunos pu-erh y tés blancos se envejecen deliberadamente. Cualquier bolsa vieja no mejora automáticamente. Comprueba producción, almacenamiento y estado antes de pagar más; no improvises almacenamiento húmedo.
Desecha en lugar de probar
Desecha té con moho, daño por agua o mal olor. Un olor normal no certifica seguridad. Enjuagar o hervir no rescata de forma fiable hojas contaminadas; consulta al proveedor.
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